Quedó en medio de una pelea y la matan con su bebé en brazos

Escrito por  Oct 06, 2010

María de Los Angeles Garro tenía 23 años, había ido a tomar un helado a la esquina de su casa con su marido y su hijo de un año y medio, en el barrio La Paloma, de El Talar de Pacheco. Pero apenas entró a su casa oyó gritos y salió a ver qué era lo que pasaba sin imaginar que la curiosidad la llevaría a una trampa mortal: la joven –que tenía a su niño en brazos– quedó en medio de una pelea de dos grupos.

Alguno de los agresores disparó y una bala le atravesó la cabeza. La chica cayó en la vereda y el bebe rodó hasta una zanja.
Milagrosamente el bebé no resultó lastimado, pero María de los Ángeles murió en el acto. Según le dijo luego su esposo a la Policía, la chica estaba embarazada de dos meses. Por el caso fue detenido Cristián Pereyra, de 23 años, un vecino de la víctima que vive a unos 50 metros. Producto de la pelea, está internado un hermano del detenido, Fabián Pereyra (38), que fue apuñalado en el abdomen.
Todo ocurrió en la cuadra de Paraguay al 1900, a unos mil metros de la comisaría 6° y la Fiscalía de El Talar. María de Los Ángeles se había mudado allí hace menos de un año. La Paloma es un barrio humilde, con muchas casas a medio terminar, y ubicado a pocas cuadras de la ruta 197, que conduce a la zona comercial de El Talar. La mujer alquilaba una de las casas de Paraguay 1985 (sobre ese terreno hay cinco viviendas) junto a su pareja, Lucas, que trabaja de albañil.
“Anoche el marido no entendía lo que pasaba, levantó al bebé y lo empezó a limpiar porque se llenó de barro al caer . Pobre, todavía no le cayó la ficha y no volvió a la casa. Se quedó en la morgue esperando para hacer el velatorio. Era una pareja muy tranquila”, dijo a Clarín una vecina que vive enfrente. Sobre el origen de la pelea y los disparos, había versiones encontradas. Aunque para la Policía el detenido es el autor del homicidio, en el barrio la historia varía según quien la cuente.
El comisario Edgardo Boco dijo a Clarín que “hubo una pelea entre una banda de paraguayos con uno de los sobrinos de la familia Pereyra. En la tarde ya se habían enfrentado a pocas cuadras. A la noche los paraguayos, que eran como doce, fueron a pelearse a la casa de los Pereyra. Como no encontraban al sobrino, salieron los hermanos y allí empezó todo. Uno de los paraguayos hirió con una cuchilla a otro Pereyra.
Y según tenemos acreditados con varios testigos, Cristian Pereyra disparó al menos cuatro veces. Una de esas balas le dio a la joven”, enumeró.