Cuarto de soldado no fue modificado desde 1919

Escrito por  BBC Mundo Oct 29, 2014

Lo primero que impresiona es la cama: demasiado pequeña para un adulto, mientras que el anticuado edredón, tejido a mano, parece algo con lo que una madre arroparía a su hijo.

Al lado hay una estantería con una docena de textos escolares, entre ellos clásicos de la literatura francesa y un manual de gramática para colegiales.
Es el cuarto de un soldado francés muerto en la Primera Guerra Mundial que casi no ha sido tocado por los sucesivos dueños de la que fue su casa.
Y, en cierta forma, el pequeño y soleado cuarto, ubicado al final de un pequeño corredor de madera, captura el momento preciso en la vida del joven que antecedió a su muerte.
Está lleno de sus recuerdos de infancia. Y sin embargo ya entonces estaba combatiendo –y muriendo– en la guerra.
Hubert Rochereau tenía 21 años cuando cayó en los campos de batalla de Flandes como oficial del 15 Regimiento de Dragones, en una de las últimas batallas de la Primera Guerra Mundial.
Sobre su almohada, una fotografía recoge su rostro joven junto al de sus compañeros caídos, algunos de solo 19 años de edad.
Sus padres, en duelo por su único hijo, conservaron el cuarto casi tal y como él lo había dejado. Solo añadieron una pequeña botella con tierra proveniente del campo de batalla belga donde encontró la muerte.