Tráfico de bienes culturales es un delito mundial

Escrito por  Telam Nov 05, 2014

El tráfico de bienes culturales, detrás de las armas y las drogas, es uno de los delitos más graves a nivel mundial, define Marcelo El Haibe, al frente de una división de Interpol de la Policía Federal, considerada una de las tres mejores del mundo en cuanto a prevención y rescate patrimonial que, entre sus más recientes logros, cuenta con la recuperación de 300 dibujos de Alberto Breccia y la restitución a Perú de 3900 objetos arqueológicos.

Marcelo El Haibe, abogado y comisario referente en temas de prevención de bienes culturales, es pionero en el sector, puesto que antes de su dirección -y gracias al envión del último año del Ministerio de Seguridad de la Nación- no había un organismo específico que se dedicara a esta problemática.
Ya en 1973, Argentina había firmado un convenio de la Unesco en la que se comprometía a crear un área especializada en la prevención de bienes culturales; sin embargo eso no ocurrió hasta 2003.
“Lo agarramos tarde -dijo El Haibe a Télam- pero estamos, según Interpol, en los tres países mejores del mundo en la actividad de prevenir el tráfico de bienes culturales, tenemos un excelente servicio, con profesionales de todas las disciplinas”.
Hablar de bienes culturales es hacer referencia a muebles e inmuebles de valor patrimonial con una crucial importancia en la identidad de un paí­s o una región, o de un gran interés histórico y artístico; y por nombrar sólo algunos, comprenden cuadros, esculturas, manuscritos, joyas, objetos arqueológicos, fósiles y otras tantas piezas que su comercialización, con gran demanda de los países centrales, mueve fortunas millonarias.
América tiene mucha arqueología, sobre todo Perú, Ecuador, México, Bolivia y tienen muchos robos, muy importantes y de mucho valor, pero en lo que respecta a la Argentina hay mucha más paleontología, principalmente en el sur hay yacimientos preciosos reconocidos a nivel internacional.