González: El actor no encarna al personaje, es el personaje mismo

Escrito por  Roberto Patiño / El País eN Nov 05, 2014

En el marco de los talleres de actuación y montaje teatral brindados con el auspicio de la Casa de la Cultura, el dramaturgo, cantautor y director Alejandro “Pacho” González afirmó que ser actor no es encarnar al personaje, sino ser el personaje mismo.

“Pacho” González, de 35 años, es un artista multifacético que practica la música, escribe relatos breves y guiones teatrales e ilustra textos pedagógicos. Estudió Psicología y es egresado de la carrera de Derecho en la Universidad Real y Pontificia San Francisco Xavier de Chuquisaca.
“Uno presta el cuerpo a los personajes, un buen actor no actúa, juega un rol, es como los juegos infantiles, cuando uno es niño y juega a la tiendita, cuando está aprendiendo a utilizar el dinero creo que todos lo hemos jugado, eso es teatro, porque uno no está fingiendo algo, es uno el que está cumpliendo un rol, el rol que le tocó jugar”, sostuvo al definir el trabajo del actor al encarnar un personaje.
En conversación con El País eN, detalló que en los juegos infantiles puede hacer de malo, bueno, de villano, pero el niño no miente, al contrario de lo que la gente piensa, es que el actor no engaña, el actor es muy sincero porque se sumerge en lo que le toca representar y lo hace desde él mismo, pero atravesado por todo el universo que le toca cargar en el cuerpo.
“Pero siempre tiene que tener cuidado de seguir siendo él, porque eso es lo que realmente perjudica después más internamente, entonces uno tiene que cuidarse y no permitir que lo influencie demasiado un personaje, para tener también una salud mental equilibrada”, recomendó.

Público
Respecto al público y la forma de entablar la relación escénica, González estableció que el teatro es muy del elenco, y lo que disfruta es lo que sucede entre los actos del elenco en el escenario, lo que denominó la teoría de la cuarta pared.
“Dentro el escenario hay una caja en la que una de las paredes es transparente y el público puede ver, pero el juego es interno, es entre los miembros del elenco, entre lo que está sucediendo ahí, porque si uno se sale a actuar para el público, ahí está mintiendo”, dijo.
Agregó que “uno no actúa para el público, pero sabe que todo el producto entero es para él, sino no tendría sentido. Pero juego también con salir y hablarle de frente al público, como detener la obra y decir: de esto se está hablando. Entonces hay un juego entre el elenco y los espectadores”.

Tendencias
Según González, un artista debe siempre estar al tanto de las nuevas tendencias y que su arte no se torne estático. Por ejemplo, gusta y admira el trabajo del Teatro Los Andes porque comporta lo contemporáneo, lo antropológico, con contenido, a veces de demanda, pero sin embargo es partidario de buscar el equilibrio entre la cosa estética y el discurso que se da.
Por contrapartida no le gusta el teatro popular costumbrista porque juega con estereotipos, el curita, la cholita que son elementos estereotipantes –a su juicio- . “Creo que son dañinas, pero la gente asiste y le gusta y uno tiene que entender porque uno tiene que acercarse a los discursos y el tipo de lenguaje que se dan ahí”, subraya.
Exhortó a que en los espacios de arte se deba siempre encontrar los equilibrios porque debe ser un lugar de entendimiento y de encuentro de las distintas corrientes teatrales porque eso enriquece en vez de perjudicar. “Soy amante del buen teatro, cuando es un trabajo limpio lo agradezco”, culminó.

“Ser un artista en Bolivia y el mundo es de monasterio”
“Ser un artista en Bolivia y en el mundo es de monasterio, es una cuestión casi de convento, es entregarse a una cosa y saber que no se tendrá ciertas comodidades, que uno va a estar siempre en ciertas necesidades, pero uno acepta eso y no puede quejarse porque sabe a lo que se está metiendo y obviamente nos debería ir mejor. La dimensión de un país, de una nación, de un pueblo, se mide también en cómo trata a sus artistas, y eso dice mucho de una sociedad”, afirmó “Pacho” González.