En Tarija, 4 “cortos” muestran la vanguardia del microcine

Escrito por  ROBERTO PATIÑO / EL PAÍS EN Dic 05, 2014

Filmes experimentales, vanguardistas, unos que cuentan una historia lineal y otros con aires oníricos y surreales elaborados por cuatro jóvenes con distintas perspectivas, talentosos en el séptimo arte, se presentan hoy en el cine La Torre desde las 19.30.

La presentación denominada “Cinefilia y sueños cortos” es un evento que tiene el objetivo de compartir con el público tarijeño distintas miradas sobre el cine que se elabora en esta ciudad, que fue evolucionando en la producción audiovisual, sostuvo el director y productor de una de las obras, “El niño y el sombrero”, Esteban Prudencio.
“Como autores jóvenes, nos reunimos como amigos y queremos mostrar una visión, varias visiones de varios cineastas, hacer una conjunción de los trabajos y mostrarle a la gente, que tengan la oportunidad de apreciar distintas perspectivas del microcine. Por eso, esta presentación la armamos entre varias personas, sobre lo que se está haciendo actualmente”, refirió el cineasta.
Las temáticas son variadas, lo que los une es la idea del sueño que te deja traslucir el cine a través de la cámara, de la imagen. El primer corto a presentarse será “El niño y el sombrero”, elaborado por los hermanos Prudencio y se trata de una mezcla con el folclore tarijeño, en el que se juega con el mito del duende, entra en juego la dualidad de los mundos, con un condimento de fantasía y se desarrolla en un entorno de tintes surreales.
El siguiente filme es experimental, “Avant garde” es un cortometraje completamente experimental que busca ser innovador, sin una línea de relato definida que juega con la subjetividad como propuesta cinematográfica.
Entretanto, el corto “Inerte”, de Damián Guerra,  juega con la crítica a la modernidad, su temática es una sátira a la tecnología, también juega con lo metafórico, sobre las piedras, como los humanos se van convirtiendo en piedras y las personas al final son sólo eso, unas rocas. Esa es la idea.
“Vaga visión de un completo realista”, de Efraín Camacho, es la historia de un joven que sufre una crisis existencial y que vive momentos difíciles en su vida y en base a estas circunstancias se va deshilvanando el filme.

Proceso
El proceso de hacer una película puede ser de miles de formas que uno pueda imaginar, la complejidad no es la misma siempre, puede variar, por ejemplo la complejidad creativa en una obra, la técnica en otros casos, a veces en realizar el guión, o la fotografía, contó Prudencio al establecer que sí se requiere de mucho trabajo, aunque de distintas formas.
“Por ejemplo, en “El niño y el sombrero” fue un proceso con muchas pausas. La idea surgió hace dos años, desde la primera vez que decidimos que podía ser una película. Esta historia ha seguido un proceso lineal, empezar con el guión, preparar bien la historia, luego la parte de la producción. Sin embargo, el rodaje duró menos de una semana con pausas. Luego vino la postproducción que tomó unos cuantos meses por las dificultades que se suele tener con la disponibilidad de los equipos y los paquetes”, explicó.
Sin embargo, se pudo hacerlo  “a puro pulmón, y estuvo listo  hace más de medio año y recién hoy es presentado. En cambio “Avant garde” fue realizado en una semana de principio a fin, según Prudencio fue un trabajo mucho más arduo, como fue pensado, sin limitaciones y tampoco a contrarreloj.

Se trata de cortometrajes elaborados por universitarios

 “Algunos son cortometrajes universitarios. Como a todos, a alguna gente le agrada, a otra no tanto, algunos dicen entenderlo,  otros no. También son bastantes subjetivos en algún sentido.
Ahí va la predisposición de la gente que los vea de tomar estos cortometrajes para sí o no hacerlo.
Aunque hubo aceptación en el grupo reducido al que lo hemos presentado”. Esteban Prudencio.