El reconocimiento biométrico supera a las contraseñas

Escrito por  INNOVA.COM Feb 04, 2018

Face ID, reconocimiento de iris, huella dactilar. Estos son nombres que se están convirtiendo en cotidianos en el día a día de las personas en el mundo. Una evolución en el control de la seguridad que ha convencido a cuatro de cada diez usuarios de tecnología que ven al reconocimiento biométrico más seguro que las contraseñas tradicionales y de los números PIN, según IBM.

La biometría como método de acceso presenta una creciente popularidad, ya que el 67 por ciento de usuarios a nivel mundial se muestra actualmente cómodo utilizando soluciones de autenticación biométrica y el 87 por ciento, cree que lo estará en el futuro.
Sin embargo, uno de los principales peros para la expansión de las tecnologías biométricas se encuentra la privacidad, elegida por el 55 por ciento de los españoles encuestados, mientras que un 50 por ciento ha señalado la seguridad como problema. Con estos datos, España es el segundo país de la Unión Europea más preocupado por la seguridad en el reconocimiento biométrico.
Los conocidos como millennials muestran una mayor confianza en las tecnologías biométricas. El 75 por ciento de los jóvenes españoles encuestados asegura sentirse cómodo con las tecnologías biométricas, frente al 58 por ciento de los mayores de 55 años.
Según el estudio de IBM, el 42 por ciento de los millennials utiliza contraseñas complejas que combinan letras, números y caracteres especiales, mientras que en los mayores de 55 años el porcentaje asciende al 49 por ciento.
Por su parte, los integrantes de la conocida como Generación Z utilizan de media cinco contraseñas distintas, frente a las 12 que emplean los mayores de 55 años.
Comparando los datos de Europa con otros continentes, los ciudadanos de Asia Pacífico son los que arman mostrarse más cómodos con las tecnologías biométricas en 78 por ciento, frente al 65 por ciento de los europeos y el 57 por ciento de los norteamericanos. Los europeos muestran una mayor costumbre de utilizar contraseñas complejas con un 52 frente al 36 por ciento de los habitantes de Asia Pacífico y el 41 por ciento de los norteamericanos.
Ahora el gobierno australiano está tratando de recoger datos biométricos a través de la realización de controles móviles de huellas dactilares en los aeropuertos y puertos marítimos de sus fronteras a niños y sospechosos de terrorismo.