YPFB opaca datos de exportación en plena crisis de credibilidad

Escrito por  REDACCIÓN CENTRAL/EL PAÍS EN May 18, 2017

Entre los cuestionamientos a la suficiencia de producción de gas en el país para abastecer el mercado interno y cumplir con los contratos de exportación, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ha optado por opacar la información que a diario informaban en la página web de YPFB Transporte.

Por su parte, el Ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, también ha decidido hablar del pasado y no del presente. En su última comparecencia pública aseguró que no hay crisis de producción en el país sin mostrar las cifras oficiales y acudió a las comparaciones habituales.
“El 2005 se producía 30 Mmmcd y ahora se produce 60 Mmmcd, los ingresos entre 1985 y 2005 eran de 4.500 millones de dólares, y en los últimos 11 años de 33.000 millones de dólares, estamos en toda la cadena de industrialización, las inversiones son gigantes, por tanto no hay crisis, absolutamente nada”, aseguró tras asistir a la reunión de Gabinete.
Los datos conocidos dicen que Brasil tiene un contrato por el que puede pedir hasta 30,5 millones de metros cúbicos al día (MMmcd); Argentina otro que puede nominar un mínimo de 19,9 MMmcd y un máximo de 22. Mientras tanto, los últimos datos ofrecidos por el Ministro Sánchez la pasada semana indican que el mercado interno, en crecimiento, llegó a los 16 millones de metros cúbicos, por lo que matemáticamente no permitiría cubrir todos los compromisos. Si bien es cierto que los contratos permiten un factor de corrección antes de incurrir en multas.
También es posible que ni Brasil ni Argentina soliciten sus máximos permitidos en el contrato evitando el colapso. Anteriormente esa información se podía contrastar diariamente, pero en esta semana desapareció de la página web. La primera semana de mayo, en la que el contrato con Argentina se elevó a los 19,9 MMmcd, Bolivia siguió enviando en el entorno de los 16.
El ex presidente Jorge Quiroga señaló que es la primera vez en la historia de Bolivia que se incumplen los contratos de exportación. El Ministro, sin responder a este cuestionamiento, pidió considerar el global de las inversiones.
“Se hizo grandes inversiones en exploración, desarrollo, industrialización, transporte, en nuevos mercados (como) Brasil, Argentina, Nicaragua, El Salvador, Perú, Paraguay (…). Somos autosuficientes en todo lo que es GLP, antes no lo éramos, ahora somos cuasi autosuficientes”, indicó.
La venta de GLP
Sánchez optó también por esgrimir los datos de producción y exportación de Gas Licuado de Petróleo, otro negocio que ha generado dudas en diferentes ámbitos. En archivos de El País constan las declaraciones del presidente Evo Morales en las que aseguraba que la Planta Separadora de Líquidos generaría mil millones de dólares anuales. Cantidad que servía para justificar el incremento de la propia planta, que proyectada en 450 millones de dólares acabó costando más de 670.
El último dato conocido indica que se vendieron 45 millones de dólares en Paraguay y que el Congreso ha puesto todas las trabas posibles para firmar un contrato estable de provisión por parte de Bolivia.
Por otro lado, Argentina ha propuesto comprar mil millones de dólares, pero en diez años, para abastecer la refinería de Campo Durán. En Campo Durán se separaban los líquidos que hasta la puesta en marcha de la planta del Chaco se enviaban de forma gratuita. Con la compra del GLP tendrán acceso al propano y butano para inyectarlo a su poliducto, además del etano, que aunque es separado en la planta, es reinyectado al no poder ser utilizado según informaron Sánchez y el presidente de YPFB, Guillermo Achá.

Auditorías de costos recuperables, inexistentes

No es la primera vez que YPFB opta por dar menos transparencia a sus asuntos internos. El Decreto de Nacionalización y las posteriores reglamentaciones obligan a la estatal petrolera a publicar las auditorías a las cuentas de costos recuperables que las empresas petroleras presentan cada año para ser pagadas por el Estado. Hasta el momento la información está desfasada, por lo que se desconoce a la luz pública.