Paraguay crea protocolo de contacto con indígenas

Escrito por  Paraguay/Agencias Feb 22, 2018

El Ministerio de Justicia de Paraguay informó ayer sobre la firma de un protocolo de contacto con el pueblo indígena ayoreo totobiegosode, en aislamiento voluntario, haciendo efectiva la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que pedía la preservación de los derechos de esa comunidad.

El convenio suscrito por el titular de Justicia, Ever Martínez, contempla la actuación, prevención y contingencia de este pueblo, a pedido de la corte continental para aplicar medidas cautelares para proteger a dichas comunidades y alcanzar un acuerdo de solución amistosa.
Por un lado, el protocolo establece actividades, conductas y procedimientos a implementarse para la prevención de contactos no deseados, según explicaron desde la cartera judicial a través de un comunicado.
También marca las pautas a seguir en caso de “situaciones de hallazgo, avistamientos o contacto” con esta comunidad aislada, principalmente ubicados en el Chaco paraguayo, el último pueblo indígena de América no contactado fuera de la Amazonía.
Además del Ministerio de Justicia, el protocolo quedó también suscrito por diversas carteras del Ejecutivo como la de Obras Públicas y Comunicaciones, la Secretaría Nacional de Cultura, la Secretaría Nacional del Ambiente o el Instituto Nacional del Indígena.
Desde hace más de 20 años, los indígenas ayoreo solicitan que les devuelvan su territorio ancestral, y hasta la fecha han logrado la restitución legal y protección de los bosques de 120.000 hectáreas ubicadas en el Chaco paraguayo. Esta región sufrió, entre los años 2015 y 2016, la mayor tasa de deforestación promedio en todo el mundo, con una media anual de 400.000 hectáreas desforestadas.
“Paraguay es un país que cumple con las medidas dictadas por los organismos internacionales de derechos humanos (...) Este protocolo protegerá los derechos del pueblo ayoreo totobiegosode”, dijo Martínez.
El territorio ayoreo comprende unas 33 millones de hectáreas situadas en la frontera entre Paraguay y Bolivia, al norte del Gran Chaco Sudamericano, región que se considera la segunda zona boscosa más extensa de Suramérica.