El tráfico ilegal pone en riesgo a las aves silvestres del Chaco

Escrito por  ANDREA CARDONA/EL PAÍS EN Mar 11, 2018

En pasados días, en el municipio de Yacuiba, el programa Conservación y Desarrollo de la Fauna (Codefauna) rescató a más de un centenar de aves silvestres que iban a ser comercializadas como mascotas. Este es sólo uno de la decena de casos que registran en la Región del Chaco, donde el contrabando de aves, loros especialmente, se ha vuelto común.

La ex directora de Biodiversidad de la Gobernación, Estela Serrano, explicó que a pesar de que existen leyes nacionales, además de la Constitución Política del Estado (CPE), que protegen la vida de las especies silvestres, en este caso las aves, no se cumplen por dos factores: falta de personal especializado en el área dentro de las instituciones públicas y la falta de sensibilización de los dueños de veterinarias y otros vendedores de estas especies.
Serrano indicó que en la anterior gestión, cuando aún cumplía sus funciones dentro de la Gobernación, se pudo encontrar a un centenar de animales silvestres, de distintas especies, que estaban siendo comercializados en distintos puntos.
Explicó que el Chaco, más precisamente Yacuiba y Villa Montes, es el lugar más afectado por los traficantes que irrumpen en el habitad de las especies para extraerlos a la fuerza y comercializarlos en Tarija y en diferentes departamentos como Santa Cruz y Cochabamba.
El traslado es el proceso más traumático para las aves, debido a que los traficantes deben pasar desapercibidos por los puestos de control y las llevan en cajas pequeñas con escaso espacio. La mayoría de los animales no llegan con vida a su destino.
Además del Chaco, la zona alta del departamento también es afectada por el tráfico o caza de animales sin consentimiento. El asambleísta del Movimiento Al Socialismo (MAS) por el Municipio de Yunchará y miembro de la Comisión de Desarrollo Productivo de la Asamblea Legislativa Departamental de Tarija (ALDT), Basilio Ramos, expuso que el tráfico de animales silvestres causa un desequilibrio dentro del ecosistema original.
“Si decimos protección, significaría que deberíamos saber manejar las leyes. Que yo recuerde, en la zona alta del departamento de Tarija iban a cazar animales silvestres sin cuidado. Se tiene que hacer una verificación en los mercados para poder percibir si están comercializando animales salvajes”, dijo Ramos.
De esta manera, rechazó la idea de tener en cautiverio a los animales silvestres, “se debería investigar si estos animales son capturados para tenerlos encerrados en algún lugar privado, sin las condiciones mínimas cuando son de espacios abiertos, de selvas”.
Asimismo, manifestó que desconoce los diferentes recorridos que las instancias correspondientes realizan para verificar los animales que se comercializan en las veterinarias, como canarios y otras especies que se tiene prohibida su comercialización.
En esta gestión, el personal de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) aprehendió el pasado 14 de febrero a dos personas por la comercialización de aves silvestres, en inmediaciones del mercado Campesino en Tarija.
El fiscal Carlos Andrés Oblitas informó que ante una denuncia anónima, los efectivos policiales llegaron al lugar, donde se percataron de la presencia de dos personas mayores, de sexo masculino, los cuales se encontraban vendiendo las aves silvestres en una caja de cartón.
Al percatarse de la presencia de los funcionarios policiales, los comerciantes intentaron darse a la fuga. Luego de una persecución por el mercado, los comerciantes fueron aprehendidos y trasladados a dependencias policiales, donde emitieron su declaración correspondiente.
Las instituciones públicas carecen de información concreta sobre la cantidad de animales rescatados de traficantes, esto debido a la falta de personal especializado para recopilar y sistematizar esos datos.

 

el
apunte

Un acuerdo
internacional
contra el
tráfico

En Bolivia es común tener aves silvestres y la idea de que venderlas sea ilegal es ilógica para la mayoría de la gente. De hecho, es probable de que los dueños de estas especies no estén al tanto de que el comercio internacional de aves en peligro fue declarado ilegal por el acuerdo internacional de CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre), del cual Bolivia forma parte.