Cuba libera a 52 presos políticos y cinco viajarán de inmediato a España

Escrito por  Jul 08, 2010

Miami | La Habana/Agencias.- El Gobierno cubano informó ayer a la Iglesia Católica y al ministro de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, de visita en La Habana, que pondrá en libertad a 52 presos políticos, 5 de ellos de forma inmediata que viajarán a España junto a los familiares.

Los demás presos serán puestos en libertad en un plazo de tres a cuatro meses. La Iglesia no explicó las razones para ello.

La decisión de liberar a los presos fue comunicada directamente por el presidente Raúl Castro en una reunión que mantuvo con Moratinos y el Cardenal Jaime Ortega, uno de los protagonistas del diálogo iniciado con el Gobierno el mes pasado.

Con la liberación se cumple la demanda del opositor Guillermo Fariñas, quien se declaró en huelga de hambre hace 4 meses exigiendo la excarcelación de 25 presos políticos enfermos.

Sin embargo, su portavoz, Lizette Zamora, indicó que el disidente no depondrá su actitud "hasta que no estén liberados los primeros 12 presos de los 26 más enfermos"

Algunos disidentes y miembros de la curia cubana calificaron a ELMUNDO.es en La Habana la actitud de Fariñas como de "soberbia" e insistieron en que la liberación de los presos no representa que el Gobierno haya sucumbido a sus presiones sino a los razonamientos de la Iglesia.

"[Fariñas] pidió 25 presos, el gobierno va a liberar a 52. Sería bueno que entendiera el mensaje", comentó un importante prelado cubano.

La Iglesia comunicó además que en las próximas horas otros seis presos serán acercados a sus provincias de residencia.

Desde que Fidel Castro llegó al poder, el régimen cubano ha procedido a tres grandes liberaciones de presos. En 1978 dejó en libertad a 3.500 tras un proceso de "diálogo" con un sector del exilio cubano, en noviembre de 1962 envió a Estados Unidos a los 1.500 sobrevivientes de la fracasa invasión de Playa Girón y ahora este grupo de 52, todos ellos arrestados en 2003 en un hecho conocido como la "Primavera negra".

Grupos de la oposición calculan que después de las excarcelaciones la cifra de presos políticos en la isla disminuirá a 100. Pero según un reporte emitido por la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) a pesar de reducir el número de presos "el gobierno sigue violando sistemáticamente todos los derechos de sus ciudadanos".

Miembros de la oposición como Elizardo Sánchez Santa Cruz, director de la Comisión calificó estas medidas como "falsas promesas de cambio". El disidente cubano explicó que el gobierno está utilizando menos la estrategia de encarcelamiento y prefiere las detenciones cortas para intimidar aquellos que abiertamente se oponen al gobierno.

"Es una noticia extremadamente esperanzadora que el gobierno de Cuba esté comenzando a aplicar su acuerdo con la Iglesia respecto a los prisioneros políticos, una acción que podría transformar las relaciones bilaterales", dijo Sarah Stephens, directora ejecutiva del estadounidense Centro para la Democracia en las Américas.

La visita de Moratinos a Cuba se ha producido recién finalizada la presidencia española de turno en la Unión Europea, que en lo relativo a Cuba concluyó con la decisión de posponer la revisión de la llamada "posición común" hasta septiembre para dar margen a posibles avances en las gestiones de la Iglesia. Precisamente, el Consejo de Ministros de Exteriores de la UE encargó a Moratinos la tarea de seguir ese proceso de diálogo.

Ahora está por ver si el anuncio de estas nuevas liberaciones sirve para convencer al bloque comunitario de normalizar, como propone España, las relaciones con Cuba y poner fin a la "posición común".

Esa postura está vigente desde 1996 y condiciona las relaciones con la isla a su apertura democrática y a avances en los derechos humanos.

Durante su visita a la isla, tanto Moratinos como su colega Bruno Rodríguez coincidieron en la necesidad de superar el actual marco de relación con la UE, que Cuba considera "injusto e injerencista".

En su presidencia de la UE, el Gobierno de España fue favorable a poner fin a la "posición común", pero el propósito se complicó a raíz de la muerte en el mes de febrero del preso político cubano Orlando Zapata, tras una larga huelga de hambre para pedir ser considerado preso de conciencia.

Ese caso provocó una lluvia de críticas internacionales hacia Cuba, principalmente desde la Unión Europea y de Estados Unidos, a los que el Gobierno de Raúl Castro acusó de promover una "feroz" campaña en su contra.

La tensión que suscitó la muerte de Zapata se sintió dentro de la isla, con la movilización de las Damas de Blanco cuando se cumplía el aniversario del encarcelamiento de sus familiares en 2003 y los actos de hostigamiento y acoso de que fueron objeto durante varias semanas.