La capital de Perú se queda sin gas

Escrito por  Jul 08, 2010

Lima/Agencias.- El Gobierno peruano ha tenido que salir a pedir calma a la población ante una situación insólita: la escasez en Lima de gas licuado de petróleo (GLP), combustible muy extendido para el uso doméstico, industrial y automovilístico, y del cual, como se han empeñado en recordar en estos días los portavoces del Ejecutivo, el país produce cantidad más que suficiente para atender el mercado interno e incluso para exportar.

Pero pese a esta supuesta abundancia, ayer era muy difícil encontrar el combustible en las estaciones de servicio y el precio de la bombona empleada en las cocinas de las viviendas seguía subiendo en diversos puntos de la ciudad. En algunos lugares, el incremento alcanzó el 10%.

La crisis ha puesto en evidencia las serias deficiencias en la infraestructura del país para el abastecimiento de un combustible esencial en una metrópoli de ocho millones de habitantes. El gas para atender el mercado efectivamente existe, pero se encuentra almacenado en un barco que no ha podido descargar en el puerto del Callao debido a un oleaje inusualmente fuerte que vuelve muy peligrosa la operación.

"Tenemos toda la cantidad [de gas]", insistió ayer el titular del sector, Pedro Sánchez. Pero esta afirmación difícilmente calmará la ansiedad de las amas de casa que se han quedado sin gas para cocinar, ni de los miles de taxistas -Lima es una ciudad que sufre sobrepoblación de taxis- que se han quedado sin combustible para salir a trabajar. Miles de restaurantes, industrias y hospitales también están siendo afectados.

Aumento de precio

La ansiedad, como de costumbre, se ha traducido en un aumento de precio y también de la demanda. "Pedimos tranquilidad y serenidad a las amas de casa, porque no faltará gas", declaró ayer el presidente del Consejo de Ministros, Javier Velásquez Quesquén, quien asegura que mediante medidas de urgencia se está cubriendo alrededor del 70% de la demanda diaria de la ciudad, aunque algunos medios, como el diario El Comercio, aseguran que el desabastecimiento afecta al menos al 40% del mercado. Para paliar la crisis se ha dispuesto dar prioridad al abastecimiento de gas para uso doméstico e industrial, por lo que la mayoría de estaciones de servicio han quedado vacías.

El Gobierno se ha defendido de las acusaciones de falta de previsión asegurando que se trata de un fenómeno inusual que se solucionará apenas el mar vuelva a calmarse, algo que se producirá mañana según los pronósticos meteorológicos.