Identificación carece de apoyo

Escrito por  Sep 30, 2010

Juvenal Indacochea

No es indispensable una metódica observación para darse cuenta que en los estrechos ambientes del Departamento de Identificaciones de Tarija, la atención de la ciudadanía es notoriamente desfavorable.

Tiene reducido equipamiento técnico para coordinar con otros departamentos y provincias.

Es por eso, los funcionarios de la institución policial no proporcionan solucionan inmediatas a los diversos requerimientos de la población. “Vuélvase dentro de dos días o tres”; “conserve su fila por orden de llegada”; aún no encontramos su ficha de filiación”, son instrucciones cotidianas impartidas a quienes acuden a sus dependencias. Aparentemente, podría presumirse que estuviese ausente la sensibilidad social, sin consideración alguna, en perjuicio de aquellas personas que llegan de lugares apartados. Pero, no es así. Se esmeran en lo que hacen. Los que tienen el carnet de identidad emitido en La Paz, por ejemplo, y desean renovar, presentan en casos de supresión de nombre, la documentación en doble ejemplar. Uno va a los archivos del lugar de origen.

 

Entre otros aspectos, les es casi imposible evitar, todos los días, la aglomeración de la gente que aguarda impaciente el desarchivo de sus documentos de identificación acumulados en una especie de fardos atados sin protección. Algunos se hallan deteriorados por la humedad de épocas lluviosas y por el transcurso de los años. Sería ideal que utilizaran gabinetes metálicos para resguardar toda esa valiosa documentación existente y, que no se extravíe.

 

Una actitud por cierto ponderable, y quizá tenuemente reconocida es la continua rotación de personal que contribuye a aliviar en ellos la sobrecarga de la fatiga mental y física. En cuanto a su delicada responsabilidad, dicho sea de paso, a través del control social se ha llegado eliminar la “coima o mordida” de otros tiempos. Porque en la actualidad, no se advierten por asomo esa irregularidad que afectaba la esmirriada economía de los usuarios urgidos de acelerar sus trámites.

 

Es por ello, autoridades del rubro levantan la divina del verde olivo, regulando valores morales, éticos y profesionales del personal que atiende en medio de incomodidades y sacrificio a la numerosa clientela que asiste ansiosa de obtener el documento de identificación personal para ejerce el derecho ciudadano. Liberándolas de estar entre personas indocumentadas. En este entendido, tratan de alejar las sombras del desprestigio y de la deshonestidad que afectaban a la convivencia pacífica.

 

No está demás insistir, esta repartición del Estado también requiere que se coadyuve en el mejoramiento de sus instalaciones, acompañada de renovada tecnología. Solamente así se podrá exigir un eficiente servicio en beneficio de la sociedad tarijeña.