Buenas noticias

Escrito por  NATALIA REVILLA CALDERÓN* Feb 22, 2018

Ya han pasado unos años desde la importante caída del precio del petróleo observada en el 2014, años que Bolivia presentó menores ingresos para su presupuesto. Se esperaba lo peor, se esperaba que lo que se había alcanzado hasta ese momento se desplome e ingresemos en una gran crisis como sucedió con muchos países de la región. Pero no fue así, a diferencia del resto de economías Bolivia con un crecimiento promedio de 4,7% durante el periodo 2014-2017 se situó por cuarto año consecutivo en el primer puesto en crecimiento económico.

Para 2018 las autoridades ratificaron una tasa de crecimiento del 4,7%, donde se espera que los sectores más dinámicos sean: Construcción (7,0%), Electricidad, Gas y Agua (7,0%), Servicio de la Administración Pública (6,1%) y una recuperación importante del sector de Hidrocarburos.
Estos resultados respaldan que Bolivia ha logrado la estabilidad e independencia necesaria para mitigar shocks externos, dando lugar a mejores expectativas de crecimiento para este año, gracias a mayores volúmenes y precios del gas lo cual incrementará nuestros ingresos, los grandes proyectos de inversión en industrialización energética esperados, la liberalización de las exportaciones de productos no tradicionales, las mejoras en rendimiento agrícola e industrial con el uso de la urea boliviana, la promulgación de las alianzas conjuntas públicas-privadas, la recuperación de los países vecinos, entre otros aspectos favorables.
Lo que debe hacerse es continuar promoviendo el consumo y la confianza, para que se generen mayores niveles de inversión privada.
La gran ola de inversiones realizadas desde el 2006 dará su fruto este 2018, entre los proyectos más importantes a inaugurarse este año está la implementación de energía solar mediante el proyecto Uyuni Colcha K y la adición de una turbina en la hidroeléctrica Corani en el mes de abril, la conclusión de la segunda fase de la hidroeléctrica San José en noviembre, la planta de cloruro de potasio a inaugurarse en el mes de abril, la planta de Carbonato de Litio en mayo y las fábricas de vidrio y de cemento en febrero y junio.
Por otro lado, en el Presupuesto General del Estado (PGE 2018) se programan los ingresos sobre la base de un precio referencial conservador del barril de petróleo de 45,5 dólares, destinando un monto para la inversión pública de 6.500 millones de dólares, con más del 60% destinado al sector productivo y a la infraestructura. Sin embargo, debido a la mejora de los precios, se espera una reformulación de este presupuesto, lo que incrementará los recursos disponibles para este propósito.
Por tanto se tienen buenas noticias para este año, la economía seguirá ganando fuerza en los próximos meses, la demanda interna será una vez más el pilar fundamental en el crecimiento económico, reforzado por una recuperación de la demanda externa. Así, lo que debe hacerse es continuar promoviendo el consumo y la confianza, tal que se genere mayores niveles de inversión privada y empleo, asegurando así el dinamismo esperado para este año.

*La autora es economista