El gas y el conocimiento de geología

Escrito por  Jul 22, 2010

Salomón Rivas

Olvidemos un poco las nuevas leyes, revisiones, actualizaciones, etc., pues antes de ellas están el ordenamiento, la planificación y organización de YPFB.

Lo que nos interesa es la cuenca, que por lo acostumbrado la llamaremos Subandina, más su Pie de Monte y La Llanura. Sus bordes son: al occidente, limita con la Cordillera de Los Andes, de afloramientos de sedimentos viejos y duros. Al Sur el Alto de Michicola, al Este subiendo, el Alto de Izozog y más arriba y al Norte el borde del Escudo Precámbrico. De esos bordes han descendido los sedimentos para rellenar los bañadores, principalmente de la media luna que choca con la Andina.

Tarija y el Norte argentino son borde de cuenca, de la llamada cuenca de Tarija, donde las areniscas son más gruesas y por ser borde de cuenca sus rocas plegadas son más fracturadas, de ahí la bonanza en sus megacampos de gas, principalmente. Esto en rocas silúricas y devónicas (Primario Medio).

Los yacimientos del borde de cuenca de Tarija empiezan en el Norte argentino, con varios megacampos, así se tenían los de las Serranías del Candado, San Antonio y Aguarague, prácticamente inactivos. Por ejemplo, los de la Serranía de San Antonio, de Sur a Norte, los megacampos de Ramos, San Pedro y Acambuco; luego Macueta que es la parte sur del gran megacampo San Alberto e Itáu de Tarija.

Los campos argentinos están agotados, mayormente. La misma suerte corre para San Alberto, que ahora succiona de Itáu, para poder cubrir las grandes exigencias del enorme caudal que va a raudales al Brasil, a precio regalado. No tenemos que ser dadivosos de lo que no es nuestro, pues es don de Dios para su pueblo empobrecido. Los malos bolivianos no saben reclamar.

El campo Bermejo del extremo sur ha sido exigido sobre manera, e invadió el agua de fondo y se perdió el depósito. El megacampo de Madrejones, compartido transversalmente con Argentina; el pozo, en extremo boliviano, por malas maniobras se incendió, poco intentaron salvar el pozo y estuvo varios meses como una antorcha de desesperación, hasta terminarse el gas del reservorio. ¿Por qué los bolivianos de YPFB no lo defendieron y castigaron al mal operador? Es pues dejadez y falta de patriotismo.

La geología del gas es nueva en conocimiento, no es la misma que del petróleo en sus finos detalles. Pues con una perforación en la cúspide del anticlinal de doble hundimiento se puede drenar el yacimiento, a semejanza de que sólo con un pinchazo se desinfla un globo: o unos pocos pozos en el lomo de pescado del anticlinal son suficientes para drenar el campo. Nuestros megacampos: San Alberto-Itáu, San Antonio-Sábalo, Margarita-Huacaya no llenan los dedos de una mano. O sea es reducido el legado gasífero, no tenemos el potencial para abastecer el cono sur del continente.

El esfuerzo de YPFB de los 60-70-80 y hasta el cese de sus actividades de exploración y desarrollo, para conseguir petróleo, se tornaban mayormente en depósitos con gas, de ahí las grandes quemas de gas para sacar poco petróleo. No obstante contabilizaron casi cinco trillones de pies cúbicos.

Luego con la capitalización y poco esfuerzo, sobre depósitos y mapas de YPFB, en un par de años y algo más, se elevaron las reservas a 10 y hasta casi 20 veces más de lo que YPFB había logrado en medio siglo. Esto les sirvió a las transnacionales para mejorar su cartel en las bolsas de valores y solicitar la anulación en sus contratos del pozo perforado por parcela, para dedicarse, decían ellos, a buscar mercados. Correteos de los altos gobernantes, altas autoridades de YPFB, etc., a Europa y Norte América, para conseguir créditos y abrir, mercado del gas, casi regalado, hacia USA a través de los barcos metaneros. No dio resultados, porque los que pueden dar dinero, primero están seguros de la certeza de las reservas. Cuidemos lo poco de gas que nos queda, pidamos inteligencia y hablemos poco y la verdad.