Los 29 días de la batalla de Boquerón, un diario escrito con sangre

Escrito por  Danitza Montaño T/El País eN/ agencias Sep 16, 2016

En el Museo Histórico Militar de la Guerra del Chaco, de Villa Montes, el soldado Acosta habla emocionado de una de las más importantes batallas de esta contienda bélica.

El lugar está vacío, pero su mente imagina los combates. Se pone de pie y dice que la Guerra del Chaco es un hecho histórico que va desde la pérdida de la bandera boliviana en la batalla de Boquerón, hasta el final de la contienda en la misma Villa Montes.
De acuerdo al soldado, lo más sobresaliente es la bandera de Boquerón, que estaba flameando en la batalla del mismo nombre. Dice que ésta tiene más de 80 años y su importancia se concentra en que cuando cae Boquerón en 1932 la lleva un prisionero boliviano hasta Paraguay.
Pasan los años y en 1998 el ex presidente de Paraguay la devuelve a Hugo Banzer Suárez. Acosta detalla que ésta actualmente se encuentra dividida en dos partes. La mitad está en Villa Montes y la otra mitad en el Museo del Colegio Militar en la ciudad de La Paz
También explica que hubo varias batallas, así dice que entre las primeras está Boquerón, que sucedió el 9 de septiembre de 1932. Nos explica que Boquerón “era un fortín paraguayo, pero en territorio boliviano” y cuando se desarrolló la batalla, 619 soldados bolivianos se enfrentaron a 15.000 paraguayos.  “Sólo un puñado de hombres ha defendido este fortín, desde entonces decían que en Boquerón se habían escrito las páginas doradas de nuestra historia”, afirma y agrega que el hecho se constituyó en una muestra de un heroísmo admirable.

El hecho histórico
Detalla que la Batalla de Boquerón se libró desde el 9 al 29 de septiembre de 1932.  Relata que culminó con la recuperación del fortín por parte del ejército paraguayo, la captura de sus ocupantes, la caída de los fortines circundantes y la retirada hacia el fortín Arce de las fuerzas bolivianas, que intentaban prestar ayuda desde el exterior al fortín Boquerón.
El destacamento que tras la muerte de Aguirre comandaba Marzana tuvo Boquerón bajo su control entre agosto y septiembre de 1932. El gobierno paraguayo decidió la retoma de los tres fortines como cuestión de honor nacional. La ofensiva paraguaya comenzó el 9 de septiembre. “Bolivia planteó la defensa de la misma manera, no se debía ceder el fortín bajo ningún concepto”, afirma Acosta enérgico y resalta que ambos países pensaron que este episodio definiría el carácter de la guerra e influiría sobre la moral nacional. “Los defensores bolivianos sumaban apenas 600 con 350 fusiles, 40 ametralladoras, 3 cañones y dos antiaéreos”, expresa.

Julio de 1932
El 5 de julio la delegación paraguaya se retiró de la conferencia en Washington debido al ataque boliviano al fortín Carlos Antonio López.  Este ataque se realizó el 15 de junio mientras, a pedido de Bolivia, se estaban realizando conversaciones para firmar un pacto de no agresión en el Chaco.
Un mes después del ataque, el 15 de julio, las fuerzas paraguayas desalojaron a los bolivianos del fortín Carlos A. López. En represalia el presidente Salamanca ordenó la captura de tres fortines paraguayos: Corrales, Toledo y Boquerón.
El coronel boliviano Enrique Peñaranda ocupó el día 27 de julio el fortín paraguayo Corrales, el día 28 el fortín Toledo, y el día 31 el teniente coronel Luis Emilio Aguirre ocupó el fortín paraguayo Boquerón.

Agosto de 1932
El 7 de agosto, fuerzas bolivianas ocuparon el fortín paraguayo Carayá bautizándolo Huijay como parte del plan del general Quintanilla, comandante del Primer Cuerpo boliviano.
Previendo el fracaso de las negociaciones diplomáticas entre Bolivia y Paraguay, el comando boliviano mejoró las defensas de Boquerón.
Se construyeron “chapapas”, nidos de ametralladoras camuflados y en todo el sector de pajonales y montes se abrieron campos de tiro para facilitar el fuego medido y calibrado.

Septiembre de 1932
El día 3, Quintanilla recibió información de su amigo personal Jorge Alemán. Le advirtió que “Paraguay tenía fuertes concentraciones de tropas desde Casado a Isla Poí y que en los próximos días desencadenaría su ofensiva sobre Boquerón con 6.000 hombres (...)”
La respuesta de Quintanilla fue: “¡Ni nosotros podemos poner en el Chaco 5.000 hombres y el Paraguay va a atacarnos con 6.000 (sólo en Boquerón), usted trata de desmoralizarnos!”.
El día 7, el teniente coronel José Félix Estigarribia, comandante de las fuerzas paraguayas, inició la marcha de aproximación con un contingente de 5.000 combatientes, cuyo primer objetivo era recuperar el fortín Boquerón. La orden que recibió el teniente coronel Manuel Marzana fue terminante: “El destacamento tiene la misión de defender sus posiciones sin abandonarlas bajo ningún pretexto”.

Día 9
Dos Divisiones paraguayas, la primera al mando del mayor Carlos Fernández y la segunda al mando del teniente coronel Luis Ayala, atacaron a la cuarta y séptima División bolivianas con un total de 4.000 hombres al mando del general Quintanilla, dispersas en una amplia zona que cubría los fortines Muñoz, Saavedra, Toledo, Arce, Castillo, Yujra, Lara, Ramírez y Boquerón.
En días posteriores ambos ejércitos recibieron nuevos refuerzos. A las 05:30 de la mañana, la artillería paraguaya abrió fuego sobre el fortín Boquerón provocando las primeras bajas bolivianas.
A las 07:00 comenzó el ataque paraguayo encabezado por el regimiento “Curupayty”, desalojado de Boquerón el 31 de julio, y que pidió el honor de atacar primero. A los 100 metros de distancia los bolivianos detuvieron el ataque.

Día 10
Desde las posiciones ocupadas, y con mucho más cuidado, el ejército paraguayo atacó el fortín. El comando paraguayo tuvo especial interés en controlar la entrada al gran cañadón que se abre a 3 kilómetros de Yujra.
La desorganización paraguaya, motivada en algunos casos por la falta de agua, provocó intermitentes claros en el cerco. Así, al anochecer, la Cuarta Compañía del I/RI-14 boliviano, al mando del capitán Manchego, logró ingresar a Boquerón sin problemas.

Día 11
Desde el inicio del ataque paraguayo, el coronel Peña había ordenado al coronel Enrique Peñaranda, ubicado en el sector de los fortines Corrales y Toledo que se moviera con su destacamento hacia Arce-Yujra-Boquerón.
Desde Yujra, por un camino diferente, partió rumbo a Boquerón el capitán Víctor Ustárez con 58 hombres del “Loa” como vanguardia del destacamento Peñaranda. A las 21:00 horas, esa fuerza, por su pequeño tamaño, ingresó al fortín sin ser detectada.

Día 12
Marzana decidió enviar una patrulla de reconocimiento para saber qué ocurría fuera de Boquerón. A las 10:00 horas salió el capitán Víctor Ustárez acompañado del subteniente Julio Murillo y 50 hombres para tomar contacto con Yujra, el fortín más cercano.
Ustárez, el oficial con más experiencia cayó a escasos 1.500 metros de Boquerón siendo ametrallado al ser detectado detrás de un árbol cuando dirigía a sus soldados con un silbato. El ejército paraguayo reforzó sus líneas alrededor de Boquerón.

Días 13 y 14
Desde Yujra, a las seis de la mañana, Peñaranda, con efectivos del “Campero” y “Loa”, efectuó un nuevo ataque pero fue rechazado desde la denominada “Isla del Diablo”. Mientras tanto, Boquerón amaneció tranquilo.
Días 15 y 16
Tratando de burlar el asedio salió de Boquerón el subteniente Francisco Lazcano, que al ser descubierto por el enemigo fue asesinado. El sargento Deheza, a la cabeza de 16 hombres, logró ingresar a Boquerón desde el fortín Castillo.
Los aviones bolivianos arrojaron cinco bultos conteniendo víveres y municiones. Una parte cayó en el fortín y la otra en las filas enemigas.
El día 16, a las 09:35 se comunicó al general Quintanilla que Boquerón no tenía munición ni víveres. Más tarde Quintanilla le transmitió al General Osorio en La Paz que la situación era grave. Osorio le contestó: “Queda usted en libertad de resistir o retirarse”.

Día 17
A las 04:00 horas, los paraguayos reiniciaron sus ataques sobre Boquerón disparando con ocho cañones y 20 morteros sin causar daños decisivos.
Ese día llegaron los cadetes de la Escuela Militar del Paraguay para reforzar sus líneas.  Dictadas las órdenes de ataque, los cadetes, en plena marcha de aproximación, fueron sorprendidos por un ataque que los dispersó.
Días 18 y 19
Salieron de Boquerón rumbo al fortín Castillo, distante 11 kilómetros, el subteniente N. Grossberger y el cadete Luis Estenssoro al mando de una fracción de 45 hombres del regimiento “Lanza”, y a pocos kilómetros del fortín cayeron en una emboscada del RI-2 “Ytororó”. Estenssoro, al verse muy mal herido, se suicidó.
El 19 el coronel Peña transmitió a Quintanilla que sus últimas reservas, y sólo parcialmente, eran la batería Moreno y el regimiento RI-15. Por otra parte Peña informaba que el enemigo estaba relevando parcialmente sus fuerzas para hacerlas descansar además de seguir sumando nuevos efectivos llegados desde Asunción.

Días 20 y 21
Por las noches, desafiando el hostigamiento paraguayo, los soldados bolivianos sitiados en Boquerón buscaron proveerse de agua, galletas y municiones de los cadáveres.
La confianza de los comandos bolivianos comenzó a claudicar. El coronel Francisco Peña alertó al general Quintanilla: “En estos momentos mi División atraviesa una situación muy delicada. Todos los informes que recibo me hacen saber que las tropas se encuentran totalmente desmoralizadas y agotadas. Pidió una tregua”.
La propuesta boliviana de una tregua y la de la Comisión de Neutrales de enviar una delegación militar para supervisar su cumplimiento fue rechazada por Paraguay.

Días 22 y 23
Peña informó a Quintanilla que Boquerón puede sostenerse dos días más. El día 22, a las 14:40, el general Quintanilla advirtió a Peña que el abandono de Boquerón no debía hacerse antes de la noche del día 23.
En la noche del día 21 al 22, los tenientes Germán Busch y Arturo Montes, con 15 soldados del RC-6, se retiraron por la picada Boquerón-Yujra.
“Empezamos nuestro retiro (…) Paso por medio de una lluvia de balas. Sigue la masacre. Aumenta peligrosamente el número de muertos. Por fin logramos pasar toda la zona donde se encontraba el enemigo. Todos pedíamos pan y agua. Ya no éramos los muchachos entusiastas que salimos de Oruro. No éramos más que sus espectros”. Diario del teniente boliviano Germán Busch.
El general Quintanilla transmitió al Estado Mayor en La Paz que Boquerón podía sostenerse hasta el día 23 a la noche y ordenó al coronel Peña que tomara medidas para que Marzana abandone el fortín el día 25.
Evaluando la difícil situación el gobierno boliviano intentó una última salida diplomática. Se dirigió a la Comisión de Neutrales diciendo que estaba dispuesto a aceptar el cese del fuego a partir del día 24 a las 12:00 horas. La Comisión le respondió que la propuesta hecha oportunamente a las partes se refería al cese de las hostilidades en todo el Chaco.

Días 24 y 25
Quintanilla anuló la orden de evacuar Boquerón dada a Peña el día anterior. Los combates se mantuvieron con la misma intensidad. El ejército paraguayo aumentó sus efectivos que llegaron a más de 14. 000 hombres. El ejército paraguayo controló completamente las incursiones bolivianas hacia Boquerón y aseguró el cerco.

Día 26
Se inició el ataque definitivo sobre Boquerón. Se concentraron los fuegos en un frente de 200 metros y al cabo de quince minutos, fracciones de tropas paraguayas se apoderaron de pocos metros de trincheras.
Los defensores lograron mantener las líneas principales. Una granada de mortero alcanzó al subteniente boliviano Luis Reynolds, cuando trataba de desalojar al enemigo que había ocupado un sector de las trincheras.

Día 27
A las 05:50 horas el coronel Peña puso en conocimiento de Quintanilla que sus fuerzas ya no estaban en condiciones de atacar hacia Boquerón.
Marzana ordenó al capitán Luis Rivero que, con una pequeña fracción de soldados, saliera hacia Yujra. Fue evidente que desconocía la magnitud que había alcanzado el control enemigo. Rivero trató de romper el cerco, fue rodeado y murió con todos sus subordinados.
Se comunicó a Marzana que debía quedarse diez días más con la promesa de que lo liberarían con un ataque masivo. La suerte de Marzana ya estaba echada: En Boquerón, los defensores estaban exhaustos por la sed, el hambre, una lucha de 18 días y casi sin municiones.
Días 28 y 29
El día 28, las agotadas fuerzas bolivianas comenzaron la retirada: “Lo primero que hice fue tratar de incorporarme a mi unidad, pues ésta se retiraba (...) la situación era muy grave, por la tarde empezó nuestra retirada”. Diario del teniente boliviano Germán Busch.
En la tarde del 28, Marzana reunió a la oficialidad para tratar la capitulación de la plaza y solicitar al enemigo que le permita retirarse con sus tropas. Durante el día, el general Montes sobrevoló Boquerón y mediante mensajes exhortó a mantener la defensa diez días más, asegurándoles la victoria.  En la noche del 28 al 29 de septiembre, la primera Compañía del regimiento paraguayo RI-6 Boquerón, al mando del teniente Guggiari avanzó hasta los bordes de las posiciones bolivianas de Punta Brava. Los defensores bolivianos gritaron “no tiren más que vamos a salir firmes para rendirnos”.
Al amanecer del 29 de septiembre de 1932, el capitán boliviano Antonio Salinas Crespo del RI-5 Campos y el suboficial Carlos Davila del RI-14 Florida salieron portando banderas blancas.  Los tenientes bolivianos Daniel Aguilar y René Miranda con 17 soldados hicieron lo mismo llevando un pedido de entrevista de Marzana. Los soldados paraguayos salieron simplemente de sus posiciones, ya a muy pocos metros de las trincheras enemigas, y entraron caminando al fortín.

Boquerón Multimedia, dos años al servicio de Tarija

Hace algo más de dos años los responsables de la estructuración de la primer multimedia de Tarija buscaron el nombre que refleje el espíritu del emprendimiento. “Tras diversas reflexiones, hallaron que los valores expuestos por los defensores del heroico fortín merecían inspirar los mejores emprendimientos nacionales, y entonces se denominó a este complejo mediático como Boquerón”, así lo explicó el codirector de El País eN, Rafael Sagárnaga.  
El grupo de comunicación está conformado por el diario El País eN, el canal departamental PlusTlt y el diario elpaisonline.com. Nació un 15 de septiembre de 2014 y hoy alcanzó grandes metas, traducidas en la primera y única red departamental de televisión (Plus Tlt),  la consolidación de elpaisonline.com como la página más leída de Tarija y el logro de más de 68 mil seguidores en Facebook.
La codirectora del diario El País eN, Danitza Montaño T, dijo que “Aún hay muchas historias por contar de la mejor manera y acompañadas por las nuevas tecnologías”. Así, renovó el compromiso con los lectores.