Programa de prevención de adicciones apoyará a nativos

Escrito por  REDACCIÓN CENTRAL/EL PAÍS EN Mar 04, 2018

Se prevé que en marzo arranque un programa piloto de tres años, el cual estará referido a la prevención de adiciones para los pueblos indígenas, campesinos y periurbanos del Chaco boliviano y argentino.

Se trata de iniciativa de alianzas trinacionales de la región chaqueña, de la cual forma parte el Centro de Estudios Regionales para el Desarrollo de Tarija (Cerdet).
La iniciativa es parte del eje Mujer y Familia que tiene trazada esa institución, pues a partir de este año se contará con el apoyo y asesoramiento técnico y metodológico del Instituto Nacional de Prevención, Tratamiento y Rehabilitación de Drogodependencias y Salud Mental (Intraid), para así concretar ese proyecto inédito.
La semana pasada miembros del Cerdet viajaron a la ciudad de Buenos Aires-Argentina para mantener diferentes reuniones con reconocidas instituciones, las cuales están involucradas con las alianzas a nivel trinacional en la región chaqueña.
En ese sentido, los miembros del Cerdet se pudieron reunir con el coordinador para América Latina y el Caribe del Servicio Mundial de Iglesias (CWS por sus siglas en inglés Church World Service), Martin Coria, reunión a la que se sumó John Larrea de la agencia holandesa ICCO Cooperación, con quienes intercambiaron información acerca de los programas y proyectos que se ejecutan de manera paralela, para proyectar acciones complementarias en un futuro cercano en la región chaqueña. Luego se mantuvo una reunión en instalaciones del Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio (CREAS), para intercambiar experiencias e información y acordar acciones complementarias en el Chaco.
En los días posteriores se desarrolló intensas jornadas de encuentro y planificación con la Fundación para le Justicia y Paz (Fundapaz) y Junta Unida de Misiones (JUM) de la Argentina, miembros Programa Integrado Trinacional (PIT), junto al CWS para poder planificar el Plan Operativo Anual (POA) y presupuesto para el 2018 en sus 2 ejes: Mujer-familia y Tierra y Territorio.
Una de las iniciativas exitosas también impulsado por el Cerdet, es que en la comunidad Weenhayek de Bella Esperanza se iniciaron actividades sobre el aprovechamiento del algarrobo, con el objetivo de recuperar una prácticas cultural ancestral, muy importante para esa población indígena, como también por las propiedades alimenticias que contiene el mencionado fruto, como ser: proteínas, azúcar natural, complejo de vitaminas B, minerales y otros. De ahí obtienen harina, con ese producto elaboran masitas, alfajores entre otros.